La mascota gótica del arrecife: Descubren en Japón la 'ascidia panda esqueleto' que parece un cementerio animado
Si Tim Burton hubiera sido contratado por la Madre Naturaleza para diseñar una criatura marina, el resultado sería idéntico a Clavelina ossipandae: un animalito diminuto que parece la calavera de un panda de dibujos animados con las costillas al aire.
Durante años, los buceadores recreativos que exploraban las aguas cristalinas de la isla Kumejima, en el archipiélago japonés de Ryukyu, regresaban a tierra con fotografías que parecían bromas hechas con Photoshop. Pegadas a las paredes de coral había colonias de extraños cuerpos gelatinosos y transparentes con manchas negras en los ojos y franjas blancas horizontales que semejaban una caja torácica. En Japón, los buzos no tardaron en apodarlas "gaikotsu-panda-hoya", es decir, ascidia panda esqueleto.
🐼 La anatomía de un cosplay accidental
En un artículo publicado en la revista científica Species Diversity, los taxónomos Naohiro Hasegawa y el profesor Hiroshi Kajihara, de la Universidad de Hokkaido, estudiaron a estos diminutos personajes y confirmaron que se trata de una nueva especie de ascidia colonial:
- La cara de panda: Los círculos negros que simulan los ojos y el hocico de un oso panda son en realidad cúmulos densos de células pigmentarias alrededor de sus sifones de entrada y salida de agua.
- Las costillas blancas: Las rayas transversales blancas que parecen huesos son vasos sanguíneos que recorren su canasta branquial faríngea.
- Ni un solo hueso: Como tunicados, carecen completamente de esqueleto óseo. Todo el aspecto macabro es una ilusión óptica nacida de sus vasos sanguíneos y su túnica translúcida.
Con apenas 2 centímetros de longitud, estos pequeños fantasmas góticos viven en colonias cooperativas. Cada cabecita de panda pasa el día bombeando agua de mar a través de su cuerpo, filtrando plancton con sus "costillas" mientras se balancea alegremente con el vaivén de las olas.
🧬 Más cerca de los humanos que de una medusa
Aunque parecen bolsitas gelatinosas inertes, las ascidias son auténticas joyas de la evolución:
- Cordados invertebrados: Pertenecen al filo de los cordados (Chordata). Durante su fase larvaria nadadora poseen una notocorda dorsal, el precursor primitivo de nuestra columna vertebral.
- Parientes lejanos: Genéticamente hablando, este fantasmita transparente de 2 centímetros está mucho más emparentado con nosotros, los perros o los dinosaurios que con un caracol o un coral.
- Ciencia financiada por micromecenazgo: Como los fondos para la taxonomía tradicional son escasos, la expedición y el análisis de ADN fueron costeados en gran parte gracias a una campaña de micromecenazgo apoyada por buceadores japoneses.
Los investigadores bautizaron oficialmente a la especie como Clavelina ossipandae, uniendo el latín ossis (hueso) con panda para inmortalizar su aspecto tan espeluznante como adorable.
La próxima vez que busques ideas para tu disfraz de Halloween, recuerda a Clavelina ossipandae: deja tus vasos sanguíneos a la vista, píntate dos ojeras negras y deja que la naturaleza haga el resto.
También te puede interesar
La extraña pareja del fondo marino: una araña de mar va de spa y su prima vive como un basurero andante
Biólogos marinos en Canadá descubren en el mar de Salish dos nuevas especies de arañas de mar por primera vez en un siglo: una cepilla minuciosamente sus patas con peines articulados y la otra no llega a rascarse la espalda y hospeda un mercadillo de parásitos.
Ojos rojos, tres labios y superpapás: Las extravagantes nuevas arañas de mar del mar de Salish
Biólogos de la Universidad de Columbia Británica lograron el primer hallazgo de arañas de mar en la región en casi un siglo: Callipallene pilosuspedes, una criatura espinosa con ojos rubí, respiración cutánea y padres entregados que cargan todos los huevos.
La física de la pereza: Cómo una trucha muerta puede 'nadar' río arriba gracias a los remolinos de agua
¿Remar contra la corriente exige un descomunal esfuerzo muscular? Un físico ganador del Premio Ig Nobel demostró que una trucha muerta puede propulsarse río arriba aprovechando los vórtices del agua.