Indigestión cósmica: Un agujero negro gigante suelta un eructo de radio 300 días después del banquete
Si alguna vez te ha dado vergüenza eructar tras un copioso festín, consuélate sabiendo que los agujeros negros supermasivos tienen modales infinitamente peores. Los astrónomos acaban de pillar in fraganti a una bestia cósmica montando un berrinche en dos actos: ¡su eructo relativista tardó unos descomunales 300 días en salir disparado al espacio!
En un estudio aceptado en The Astrophysical Journal Letters, la astrónoma Sarah Ketchum y su equipo de la Universidad de Michigan analizaron casi dos décadas de observaciones de rayos X de alta cadencia del observatorio espacial Neil Gehrels Swift de la NASA. Su objetivo era NGC 1275, la galaxia dominante en el corazón del cúmulo de Perseo, a 240 millones de años luz de la Tierra, gobernada por un coloso de 800 millones de masas solares.
⏱️ La tubería cósmica de 300 días
El 21 de febrero de 2023, el agujero negro desató el estallido de rayos X más brillante jamás registrado en NGC 1275 tras un atracón desenfrenado. Pero el verdadero remate de la historia llegó 10 meses más tarde: aproximadamente 300 días después del banquete, los radiotelescopios a 43 GHz captaron una violenta erupción de chorro de plasma lanzada casi a la velocidad de la luz.
¿Por qué este eructo cósmico con retardo tiene a los astrofísicos al borde del éxtasis?
- Prueba directa del acoplamiento disco-chorro: Los teóricos llevaban décadas prediciendo que el disco de acreción canaliza materia hacia embudos magnéticos que disparan chorros relativistas. El equipo de Ketchum cronometró con precisión por primera vez el tiempo de tránsito de esta fontanería gravitacional.
- El maratón del observatorio Swift: Mientras telescopios como Chandra capturan imágenes de ultra alta resolución, la vigilancia incansable de Swift durante 20 años permitió enlazar ráfagas de 5 días separadas por casi un año de calma.
- Banquete de proporciones galácticas: El destello inicial de rayos X duplicó el brillo del núcleo en menos de dos meses, demostrando que incluso titanes de 800 millones de soles sufren atracones descontrolados.
🍔 Agujeros negros: comedores compulsivos
En el fondo, comen como niños caprichosos: se atiborran de gas interestelar, se atragantan con la radiación generada y luego necesitan 300 días de digestión pesada antes de disparar un cañonazo de plasma hacia el vacío intergaláctico.
Así que la próxima vez que te suenen las tripas después de cenar, di con orgullo que estás simulando un acoplamiento relativista de disco y chorro. Si un monstruo de 800 millones de soles necesita 300 días para hacer la digestión, ¡tú te has ganado como mínimo una buena siesta!
También te puede interesar
La bola de discoteca del cosmos: Un magnetar demuestra que el vacío actúa como un prisma
En Nature, astrofísicos observan con la misión IXPE de la NASA rayos X polarizados al 80% en el magnetar 1E 1547.0-5408, la prueba más sólida de la birrefringencia del vacío cuántico.
Una IA pilla a un agujero negro supermasivo fugitivo merodeando por los suburbios cósmicos y devorando una estrella
Científicos descubren mediante algoritmos de IA un agujero negro errante de 1 millón de masas solares a 30.000 años luz del centro galáctico tras desgarrar una estrella.
Un mensaje con 10.000 millones de años de retraso: Webb y MeerKAT interceptan el destello de radio más lejano de la historia
Un estudio en la revista Science confirma la detección de FRB 20240304B, una ráfaga rápida de radio que viajó 10.000 millones de años para pulverizar el récord cósmico de distancia y desvelar los secretos de la infancia del universo.